EXPOSICIÓN PERMANENTE
HÉLÈNE CRÉCENT
Arriba los cuerpos...
El cuerpo habita el arte de Hélène Crécent, una avalancha de cuerpos que se dejan ver en todas las posturas y posiciones, con efectos, gestos, ondulaciones, retiradas y emanaciones...
El cuerpo, ese objeto/sujeto tan presente en el arte, es en parte una entidad familiar y personal a la vez, a un tiempo extraña, y en ocasiones molesta. El cuerpo, en esencia, se descubre y revela y hay que llevarlo a cuestas... Es un un chisme que no deja de flirtear con lo sublime, ya que –y mientras no se demuestre lo contrario- es él a pesar de todo quien mejor nos (re)presenta, siempre y totalmente dispuesto a ser descubierto, a desnudar nuestras manías, nuestras singularidades, nuestras diferencias, visibles o escondidas, calladas o anunciadas.
Una vez nos enfrentamos con el cuerpo, aceptamos entregarnos irrevocablemente, y por esa vía invitamos deliberadamente a los otros a participar en esta "exposición", a aunar lecturas con acentos más propios de rituales o ceremonias. No es posible marcharse cuando, delante de uno, los cuerpos juguetean, se debaten...
Ramon Tio Bellido
Traducción Bruno Bellochos



